La piel seca es áspera al tacto y tiene un aspecto mate y marchito. Con fácil tendencia al enrojecimiento y descamación. Las características principales de la piel seca son:
- secreción sebácea insuficiente.
- deshidratación de la capa córnea, especialmente frecuente en mujeres.
- soporta mal las inclemencias del tiempo.
- baja tolerancia a los jabones.
- tendencia a tiranteces e irritaciones.
A continuación te damos 6 sencillos consejos para tratar la piel seca:
1.- Limpieza personal.
Una ducha diaria favorece la correcta hidratación de la piel siempre que sea:
- con agua tibia.
- breve.
- usando un limpiador suave (a poder ser sin fragancia).
2.- Hidratación.
Cuando te notes la piel seca debes emplear crema hidratante. Tanto en el cuerpo como en la cara, las manos y los labios ¡No te olvides de los labios! Usa en exclusiva productos adecuados para el cuidado de la piel seca. Acuérdate:
- Di si a cremas que restablezcan la pérdida de colágeno que la piel necesita, que usen ingredientes hipoalergénicos como la manteca de cacao y el aceite de coco virgen o las vitaminas A,C,D y E.
- Di no a los ácidos, al alcohol y a fragancias o aceites esenciales proirritantes.
3.- Crema solar.
Es un must. Póntela todos los del año: llueva, nieve o haga sol. Es bueno para ti y tu piel usar a diario crema solar. Te proteges del sol, además de reducir el envejecimiento del cutis y la aparición de manchas.
4.- Come alimentos que te ayuden a mejorar el aspecto de tu piel y limita aquellos que lo perjudiquen.
- Tu dieta debe incluir: mucha agua, vegetales, productos ricos en antioxidantes y vitaminas A,B,C y E. También puedes incluir grasas saludables como Omega-3 y Omega-6.
- Reduce: café, alcohol y gaseosas.
5.- Evita usar tejidos ásperos en contacto directo con la piel.
Determinados materiales como la lana en contacto directo con tu piel pueden causarte irritación.
6.- Calefacción o aire acondicionado a temperaturas moderadas.
Evita ambientes excesivamente secos. No te beneficiarán.
Y recuerda, si tienes irritación, no te rasques. Lo importante es saber que la piel seca tiene sed de agua y de grasa; y si no la produce ella misma, hay que ayudarla.






